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  • Guillermo Varela Vallespi

Mercado inmobiliario hoy: ¿qué debe saber?

Actualizado: 10 oct 2021

La actual y persistente pandemia llegó para cambiar dinámicas que antes parecían inamovibles en el tejido socioeconómico de las naciones; Canadá no ha sido la excepción, tampoco Quebec. Tanto a nivel federal como provincial se han adoptado medidas inéditas en aras de evitar el colapso social: humano y económico; hasta hoy en buena medida se ha sorteado.


Recuerdo que por el mes de abril de 2020 la SCHL (Société canadienne d'hypothèques et de logement) pronosticaba que en los meses por venir el mercado inmobiliario canadiense podría ser testigo de una baja de hasta un 18 % debido a la súbita debacle que experimentaba el conjunto de la economía. La práctica testaruda probó cuan sui generis y diferente ha sido la situación que vivimos desde entonces: no sólo el mercado inmobiliario en Canadá evitó la alarmante predicción de la SCHL, sino que se desdobló en todo lo contrario; el precio promedio de una propiedad residencial escaló más de un 30 % desde el 2019 y el fantasma de una posible burbuja inmobiliaria ha venido a sustituir el desatinado vaticinio de 2020.


Devenir propietario es una decisión que nunca debe de tomarse a la ligera, menos aún en momentos en que se presenta con cierta fuerza la posibilidad de tal burbuja. Aunque no existe consenso sobre ello el peligro es real; por lo tanto, cualquier precaución es poca.

Un potencial comprador hoy -antes de lanzarse al ruedo- debe de estar consciente de los elementos que a continuación refiero :


La tasa de interés

El coronavirus ha provocado que el Banco Central haya establecido una política monetaria laxa, la cual mantiene las tasas de interés para los préstamos hipotecarios en bajos históricos jamás vistos en Canadá. Una baja tasa de interés representa pagos mensuales más asequibles y casi similares a los que se pagan en este momento por una renta. Pero cuidado, esta situación es coyuntural. No será posible de manera indefinida continuar viviendo en un mundo donde el costo del dinero sea casi insignificante. Más temprano que tarde las tasas comenzarán a aumentar y el impacto en el presupuesto familiar no se hará esperar. Vale recordar que la inmensa mayoría de las hipotecas conllevan términos de cinco años, momento en el cual se deberá renegociar la tasa de interés según las condiciones del momento.


El presupuesto familiar

En el último año y medio el gobierno también ha desarrollado una política fiscal acomodativa que ha inyectado sumas billonarias a la economía. Parte de ese dinero ha encontrado su destino final en las cuentas de ahorro de los hogares canadienses: el no poder viajar, ir a restaurantes, a conciertos, a festivales y el trabajo a distancia, entre otros factores, ha permitido que el ritmo de ahorro de las familias haya también aumentado a niveles históricos. Pero cuidado, esta situación también es coyuntural: pronto la vida volverá a sus niveles de actividad habituales y eso inevitablemente se reflejará en el gasto familiar. Comprar al límite del presupuesto pudiera terminar comprometiendo la calidad de vida, porque la hipoteca hay que pagarla; no hacerlo pudiera tener un costo enorme.


El tipo de hipoteca

Siempre sorprende cuando digo que el tiempo promedio en Quebec que le toma a un primer comprador poner en venta su propiedad no llega a los cinco años; esto en sí tiene un alcance muy importante. Por un lado, implica que en la mayoría de las ocasiones se deba de "romper la hipoteca" (no llevarla a término), lo cual a su vez deriva en el pago de penalidades que con frecuencia involucran miles de dólares no previstos.


Desafortunadamente, un número significativo de compradores solo tiende a tomar en consideración la tasa de interés al momento de decidir entre una institución u otra, sin darse cuenta de que hay otros componentes que son tan o más importantes: el tipo y monto de la penalidad en caso de no honorar el contrato es uno de ellos; también la posibilidad de hacer aportes suplementarios al pago del capital.


Por otra parte, especial atención también merece el hecho de la selección del tipo de hipoteca: fija o variable. Una hipoteca variable implica por lo general una tasa de interés más baja, y por ende mensualidades menos estresantes al presupuesto. Una hipoteca variable también implica penalidades menos fuertes en caso de no llevar la hipoteca a término. Pero -siempre hay un pero- en la situación actual donde se prevé que las tasas de interés deberán subir en el corto plazo resulta muy pertinente estar seguros de que ese aumento pueda ser absorbido por el presupuesto familiar.

El precio de la propiedad

No hay nada más parecido a una casa de juegos que el actual mercado inmobiliario en Canadá. El hecho de que el comprador está siempre a ciegas respecto a sus contendientes potenciales cuando hace una oferta -unido a un cierto sentimiento de euforia instalado que invita a pensar que los precios seguirán aumentando al ritmo que lo han hecho en los últimos dos años- han provocado que hoy el costo final de las propiedades se sitúe muy por encima del precio solicitado al momento de ponerlas en venta. Esto también involucra un riesgo potencial que puede alcanzar dimensiones catastróficas para una familia, si esta se viese forzada -por la razón que sea- a tener que vender esa propiedad en el corto plazo, pues con una alta probabilidad se vería en la triste posición de tener que hacerlo a pérdida.


Las elecciones del próximo 20 de septiembre

Sí, las próximas elecciones federales. Todos los candidatos han de una manera u otra expresado su preocupación con la actual situación de los bienes raíces en el país, fundamentalmente para los primeros compradores. En este sentido ya han develado varias promesas que intentarían poner en práctica de ser electos, algunas de las cuales tienen el potencial real de cambiar la dinámica existente.


Si ya eres ciudadano y puedes votar, pues tienes la posibilidad de hacerlo por quién consideres que mejor beneficie tu proyecto de compra. Si no lo eres aún, igual, vale la pena darle seguimiento a las posibles medidas que se pudieran implementar en un futuro no lejano y que pudieran tener un impacto significativo en tu actual estrategia financiera.


 

Si piensas que necesitas más información sobre este tema para tu proyecto personal, me puede contactar vía Zoom. Es gratis y sin ningún tipo de compromiso.

Recuerda: no dejes para mañana lo que debiste hacer ayer hacer ayer.


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