top of page
  • Guillermo Varela Vallespi

La estrategia de jubilación y la decisión del Banco de Canadá de no mover su tasa de referencia

Actualizado: 10 oct 2021

Recién la semana anterior comentaba los efectos sobre el plan financiero familiar de la decisión del Banco de Canadá (BoC, por sus siglas en inglés) de mantener inamovible su tasa de interés de referencia. Hice hincapié entonces en las consecuencias sobre los diferentes tipos de deudas y el proyecto de compra de una propiedad. Sin embargo, no abordé el resultado de tal política sobre la estrategia de acumulación de fondos para la jubilación.


El hecho de que las tasas de interés se hayan mantenido en bajos históricos desde hace aproximadamente 12 años -como intento continuado de relanzar la economía después de la crisis financiera de 2008- ha venido a transformar la manera de pensar y ejecutar la estrategia de acumulación de capital en función del retiro. Ya parece haber quedado atrás la regla general que aconsejaba atesorar en bonos -o similares- un porcentaje igual a la edad para asegurarse así de que el dinero estuviera disponible cuando el momento de jubilación se acercase. En otras palabras, según esa lógica, la mitad de los ahorros estarían en ingresos fijos al momento de usted cumplir 50 años.


Esa regla definitivamente ha quedado en el camino durante la última década, lo cual ha obligado a las personas a buscar un mayor rendimiento en fondos de inversiones que son por su naturaleza más arriesgados. Lo anterior encuentra aún más sentido debido a como han evolucionado en Canadá las fuentes de ingresos a lo largo de los años para un retirado: según Estadísticas de Canadá, en 1977 el 48,4 por ciento de los hombres empleados y el 34,5 por ciento de las mujeres empleadas estaban cubiertos por un plan de pensiones a beneficios determinados (BD). En ese entonces las pensiones a cotización determinadas (CD) eran prácticamente inexistentes. En la actualidad, los fondos de pensiones BD representan solo el 21,4 por ciento para los hombres y el 28,7 por ciento para las mujeres. Las pensiones CD y las pensiones híbridas BD / CD representan casi el 14 por ciento de los hombres empleados y poco más del diez por ciento de las mujeres trabajadoras.

La cobertura general de los planes de retiro también ha mermado a lo largo de los años, lo que hace que cada vez más canadienses tengan que complementar su capital para la jubilación invirtiendo en los mercados financieros a través de sus planes de ahorro registrados para la jubilación (RRSP-REER) y las cuentas de ahorro libres de impuestos (TFSA- CELI). Lo anterior implica una gestión más activa de la estrategia de jubilación por parte de las personas, así como una asistencia más personalizada durante la planificación y ejecución de esa estrategia por parte de profesionales de las finanzas que abordan este tema. En este sentido:

  • una estrategia muy conservadora pudiera conllevar a no lograr la acumulación de capital que permitiría vivir los años de jubilación a plenitud y sin temor a agotar el dinero; o igual de desafortunado, a tener que retardar el momento del retiro.

  • contrariamente, una estrategia demasiado atrevida corre el riesgo de disminuir sensiblemente el capital durante una caída prolongada en los mercados de valores. Si las reservas de efectivo y de renta fija (bonos) se agotan, las personas que se estén jubilando -o que se estén acercando a ese momento- y necesiten recurrir a una fuente estable de efectivo para cubrir los gastos de vida cotidianos, podrían verse obligados a vender acciones de su portafolio de inveriones en un mercado a la baja, dejando menos dinero disponible para crecer con el tiempo y ayudarlos a jubilarse según el plan inicial.

 

Si piensas que necesitas más información sobre este tema para tu proyecto personal, me puede contactar vía Zoom. Es gratis y sin ningún tipo de compromiso.


Recuerda: no dejes para mañana lo que debiste hacer ayer hacer ayer.

bottom of page